sábado, 24 de enero de 2009

La Biblioteca Nacional en Facebook


El pasado mes de noviembre saltó la noticia: La Biblioteca Nacional entraba en Facebook. Muchos no lo creían, a otros les parecía mal, pero lo evidente es que no dejó indiferente a nadie. ¿Es acertada esta decisión?. Hay opiniones de todos los colores; personalmente me parece que trata de acercarse a la sociedad que nos ha tocado, y de paso promocionarse como institución, dejar de dar la imagen de " biblioteca aburrida" pero a la vez importante por los fondos que aloja, que se dedica a reunir, conservar, difundir y fomentar la investigación. De esta manera intenta incrementar su público objetivo, que no sean sólo los investigadores los que más la conozcan y utilicen, y dar un nuevo impulso a su departamento de difusión, a través de la organización de eventos, etc.
Ejemplos como este encontramos también en otras bibliotecas nacionales, como la Biblioteca Nacional de Chile, además de otras que no son cabecera de sistema.
Otra cuestión es la pregunta de si sería mejor que creara su propia red que pertenecer a ésta, pero en mi opinión lo que busca es estar en contacto con público en potencia, por eso Facebook es un buen medio.

Redes sociales

Es increible el cambio de orientación que están teniendo las redes sociales en nuestros días. En su origen sus usuarios buscaban compartir una serie de aficiones, o mantener contacto con los amigos, lo que les daba un carácter más de "ir por casa", pero actualmente este panorama ha cambiado. Resulta curioso ver como instituciones que se consideran serias, como la cabecera de un sistema bibliotecario nacional, o recientemente un partido político con un número de votos considerable forman parte de las mismas. Ello obedece, más a motivos de autopromoción que a los que antes señalábamos. Recientemente, la consultora Best Relations ha publicado un informe donde distingue varios tipos de usuarios que utilizan estas herramientas: los famosos, perfiles de gente conocida, la generación yo, con fines exhibicionistas, los mirones, que no se relacionan, los viajeros, para compartir fotos e información de viajes, las mariposas sociales, buscando contactos afectivos, y los fotógrafos y artistas, que las utilizan para promocionar su obra.
En una sociedad tan competitiva como la nuestra, hasta las instituciones que menos pensábamos han cambiado el chip para estar donde todo el mundo está.